14. may., 2019

CAFÉ PUSHKIN (Moscú)

Última cena en esta ciudad maravillosa. No pensábamos cenar, sólo tomar una copa y picar algo pero al final vinimos aquí que es uno de los sitios más lujosos y animados de la ciudad. Un poco de historia: "Hace más de 50 años el famoso letrista francés Gilbert Bécaud actuó en Moscú. Cuando regresó a París escribió la canción "Natalie" dedicada a su guía por la ciudad en la que narraba sus paseos juntos por la ciudad y sus momentos de refugio en este Café mirando la nieve a través de las ventanas. El Café sólo existía en la mente poética de Bécaud pero esta canción sirvió a Andrei Dellos, un artista y hostelero con raíces franco-rusas, para crear el Café Pushkin que hoy en día podemos disfrutar. En Junio 1999 el Café Pushkin abrió sus puertas en una mansión barroca. En la inaguración Bécaud cantó su famosísima canción “Natalie”. El nombre del café viene porque por aquí solía pasear a menudo el poeta Pushkin". Aquí encuentras gran parte de los signos y apariencias de riqueza que hay en Moscú. En la puerta grandes coches de alta gama con su chófer y guardaespaldas esperando al señor de turno que está dentro cenando mientras ellos estaban en el Mercedes con su tupper. El restaurante está ubicado en un palacete muy bonito y consta de 3 plantas. Su interior está todo decorado en madera; la barra es preciosa y toda la decoración tipo palaciega decadente también tiene mucho encanto. En la planta intermedia hay bibliotecas de madera cuajadas de libros. Las mesas exquisitamente vestidas y el servicio con la experiencia y el lujo acorde con el local. Vayamos con la cena; no queríamos comer mucho así que para compartir solo pedimos una cosa dumplings rellenos de champiñon (10.30€) con crema de champiñon que estaban ESPECTACULARES! y después un plato principal cada uno: steak tartar (22€) que tú mezclas la carne con el pepinillo etc. con una preciosa presentación, cada aderezo por su lado acompañado del riquísimo pan de centeno tan típico, la mostaza antigua, sal en escamas y cebollino; salmón fresco con blinis de centeno (19.30€) plato con presentación exquisita igualmente y muy bueno ese salmón tan fino cortado y el centeno; Solomillo Stroganoff (25€) con crema agria, champiñones, patatas a la pushkin que también estaba EXQUISITO, el mejor que tomé en todo el viaje; Pollo asado en trozos con una salsa de champiñones, colmenillas, boletus (23.80€) y acompañado de un puré de patatas con trufa, plato DELICIOSO y muy contundente. De postre Gran eclair (10€) relleno de una crema maravillosa y chocolate por encima un postre de diez; Postre Cafe Pushkin (15.50€) un precio excesivo para un postre que no era nada del otro mundo. Como ya comenté, la carta de vinos ni la miramos porque los vinos tienen siempre unos precios excesivos, hasta en los sitios más normales la botella más barata costaba 30€, y creo que no compensa pagar eso. Os recomiendo mucho que vengais a comer o cenar a este sitio tan bonito y tan cuidado.También cuenta con una pastelería/salón de té anexa a este palacete. Tverskoy Boulevard, 26/5 (Moscú). 

9/10 €€/€€€€ (39€ p/px. sin vino) https://cafe-pushkin.ru/en/ --

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