22. oct., 2022

LHARDY (Pescaderías Coruñesas)

Vengo a conocer la nueva andadura de Lhardy, tras su compra por parte de Pescaderías Coruñesas. Ahora mismo la calle está toda levantada y resulta incomodísimo llegar con hordas de gente por la calle, en su mayoría turistas. La entrada al bar y restaurante sigue siendo tan bonita que sólo por esto merecería una visita. La fachada es preciosa, de madera con grandes ventanales dando a la tienda y bar y el interior está súper bonito, lo han pintado de negro todo el acceso, dando un aire lujoso y misterioso. Arriba conserva la chimenea, los comedores privados, las lámparas maravillosas y los dorados ¡está absolutamente precioso!. Esa escalera es una joya, pero ten en cuenta que no hay ascensor y son grandes tramos los que hay que subir. Estuvimos en la 1ª planta pero hay otra planta más arriba. No vengo a tomar el famosísimo cocido que ya lo conozco de otra vez, vengo a probar su carta tradicional. La mesa lujosamente vestida, con mantel y servilleta de hilo impolutos. El servicio fue bastante regular, tardaron mucho en atendernos para traer la carta y el camarero era muy poco hábil con la tablet en la que toma nota, hubo que repetir varias veces lo que pedimos, y aún así, al final no nos trajo una de las cosas y hubo que esperar mucho cuando lo pidió para que lo trajeran. Vamos con la comida: de aperitivo nos trajeron una caldito de la casa, mítico, el de toda la vida, riquísimo y reconfortante. Como entrantes a compartir: Pâté en croûte (23€), ¡qué ganas tenía de probarlo!; me gustó mucho, el hojaldre perfecto y riquísimo sabor el paté; Salmón ahumado de Coruñesas con huevo hilado (23€), me gustó pero lo encontré ligeramente seco, ¿quizás llevaba rato cortado?; Croquetas de cocido (3,50€/un.) ¡riquísimas! sabor potente y textura fluída. Como platos principales: Solomillo Wellington Lhardy (31€x2) es para 2 personas; ¡está suculento!; el punto de la carne perfecto y del hojaldre igual. Viene acompañado de unas patatas chip caseras, pero además pedimos unas Cebolletas francesas glaseadas (5€) que estaban ¡Estratosféricas! pero esto se les olvidó anotarlo y, para cuando las trajeron, ya casi estábamos terminando, ¡fallo!. Eché de menos las patatas soufflé que ya no las hacen; Steak tartar (30€) de solomillo de buey, también con patatas chip y sus tostadas; lo montan y preparan en la mesa auxiliar y traen a probar el punto de picante; ¡estaba muy rico!. Por último un Rabo de toro con puré rebouchon (32€) muy suave, viene presentado desmigado en forma de molde redondo; a mi me gusta más pegado al hueso porque lo encuentro más jugoso. No pedimos postre porque estábamos muy llenos. Yo tomé una copa de José Pariente (4,50€). El parking más cercano está justo enfrente y es el de las Galerías Canalejas que de paso puedes entrar y ver el lujo de tiendas que encierra. Carrera de S. Jerónimo, 8.

8/10   €€/€€€€  https://lhardy.com/   -IG-   VIDEO