23. jul., 2022

BACIRA

Venimos a Bacira a comer un domingo. Somos 4. El exterior del local no invita a entrar porque su aspecto no es bonito; parece un clásico asador, pero…  ¡amigo!, al entrar y empezar a probar su cocina, te alegras mucho de haber venido. El local interiormente resulta un poco frío, columnas de hierro antiguas, suelo de madera zocalo en la pared de baldosa hidraulica y mesas de madera, resulta un poco desangelado. El servicio estupendo, profesional, saben de lo que hablan al explicarte cada plato y saben lo que significa la palabra “servicial”. La mesa correcta, con servilleta de tela. Muchos cambios de plato durante la comida. La carta bastante extensa con nigiris, tiraditos, ceviches, etc. y con medias raciones de bastantes platos, que invita a hacer una comida a base de todo para compartir y probar muchas cosas. La cocina es fusión mediterráneo-Asia y la bordan. Yo sí he visto mucha fusión aunque había leído que no se aprecia la fusión. No sé si seguirán siendo igual pero, en sus inicios, la cocina de Bacira estaba capitaneada por 3 jóvenes cocineros provenientes de Kabuki, Celler, Sushi 99.  De aperitivo nos traen unas cucharas con mejillón en leche de tigre, deliciosos con ese sabor muy cítrico que lo borda. Pedimos: Gazpacho de cereza con tartar de langostino tigre y helado de jengibre (15€) cada cosa por su lado magnífica y el conjunto redondo, mezclas curiosas que funcionan muy bien; Ensaladilla de ají amarillo, tobiko y carpaccio de gambas (7€/media ración), también muy lograda, diferente, no lleva atún pero lleva las gambas en carpaccio por encima; Sardinas ahumadas sobre ajo blanco de coco, higos, uvas y PX (9€/media), últimamente las sardinas marinadas y ahumadas me enloquecen (es que no me gustan mucho la sardinas a la brasa) y esta combinación, flotando sobre el ajoblanco, que es de mis sopas de verano preferidas, resulta un acierto, plato fresquito y con sabores muy tropicales; Tiradito de gamba blanca al ajillo (15€) ¡ESTRATOSFÉRICO! plato a replicar en casa (si es posible), la gamba casi cruda con ese aceite delicioso caliente y ligeramente picantito; Tiradito de lubina a la bilbaína (16€) que quizás fue lo más flojo, digamos que el plato que dejó menos huella porque la lubina tan finita no tenía demasiado sabor; Tiradito de dorada con vieiras y salsa huacaina (16€), plato muy deslumbrante en su presentación, con potente sabor predominante de vieira, y esa salsa es deliciosa; Albóndigas de rabo de toro (18€), los que me seguís sabréis que soy muy de albóndigas y estas eran ¡nivel Dios!, esa carne que se deshacía en formato albóndiga, con una salsa soberbia y un puré de patata especiado, hacían un top 10!. Para terminar con lo salado pedimos unos Nigiris de atún (8€/2un.) que estaba muy logrado el arroz y el pescado y otros Nigiris de salmón (8€/2 un.) que me pareció peor el sabor. De postre Tarta de queso laperal (10€) muy buena aunque excesivamente cuajada para mi gusto y Crème Brûlée (8€) que no es la clásica, sino que viene en formato flan que también estaba buena. Para terminar te traen unas gourmandise que son unas galletitas de oreo que elaboran ellos y estaban deliciosas. Sólo pedimos 1 copa de Godello (4€) pero tiene carta de vinos y de cocktails con buenas referencias. Le he  puesto un 8 de puntación porque es un sitio que no esperaba que  me sorprendiera tan gratamente. No es Madrid Central y aparcamos en la puerta sin ningún problema, aunque, si quieres parking, el más cercano es el de la Pza. Olavide o C/ Santísima Trinidad. Castillo, 16.

8/10  €/€€€€   https://bacira.es/  -IG-   VIDEO