5. mar., 2022

LA PARRA

Un poco de historia: tras 3 cambios de ubicación a lo largo de muchísimos años (nada menos que desde la II Guerra Mundial), de Sevilla a Londres y vuelta a Sevilla, desde 1983 está ubicado en Madrid y actualmente está bajo la dirección de las dos hijas de los propietarios, Tessa y Andrea que han impregnado cada detalle de la decoración y de su cocina de un estilo muy personal, basado en sus gustos particulares y en sus experiencias, adaptándose siempre a las exigencias y necesidades del cliente.
La decoración mezcla el encanto de una taberna andaluza, con sus azulejos estilo mozárabe, y el romanticismo de un club inglés del XIX, tiene un aire muy acogedor y muy tranquilo.
Por el día, comidas de negocios y por la noche se convierte en el rincón perfecto para disfrutar de una velada romántica a la luz de las velas. Nosotros estuvimos en la terraza que es muy agradable también, además las mesas están igual de cuidadas que dentro, con mantel de hilo y servilleta enorme también de hilo, platito de pan y todos los detalles de un sitio con solera. La carta es muy clásica con cocina de mercado tradicional, pero con influencias anglo-andaluzas, manteniendo siempre sus clásicos como el Steak Tartar y el Apple crumble. Me habían comentado que es excepcional la Taramasalata, pero la verdad que yo no soy muy de huevas y no la pedí. También estuve a punto de pedir el Roast beef pero me echó para atrás el hecho de que me dijeron que la salsa es de polvos o de bote y no me apeteció. De aperitivo nos traen unas aceitunas, patatas y una mantequilla riquísima con el pan y una crema de cocido con potente sabor a cocido que yo creo que lleva los garbanzos triturados ¡deliciosa!. El servicio ágil y profesional hasta que tuve un detalle con las croquetas que no me gustó. Pedimos Croquetas de jamón (12€), creíamos que llevaban queso hasta que yo pregunté y entonces se confirmaron mis temores: estaban malas, como si la capa superior de la bechamel se hubiera puesto rancia, y sabían a queso, lo comenté y pensé que no las cobrarían, pero las cobraron, un detalle feo. Fuera de carta Salmorejo de mango (1/2 ración 7€) que estaba delicioso, yo diría que fue lo mejor de toda la comida; Lasaña Wonton de chipirón (18€) que estaba muy insulsa, un sabor totalmente plano, ni la pasta sabía especialmente a nada, ni los chipirones, un plato que esperaba mucho mejor; Ensalada de langostinos picantes (17€) composición muy original y muy rica; Arroz chaufa de pato (17€), es un plato muy muy flojo, parecía un arroz 3 delicias de un chino, máxime cuando había estado comiendo ese arroz hacía unos días en un peruano, y poco tiene que ver con un auténtico chaufa; Socarrat de carabinero (24€) arroz con original presentación pero con un color rojo llamativo, y un sabor rico, pero no extraordinario, viene con 1 carabinero que fue lo mejor del plato, también me parece un precio excesivo para el tamaño de la ración; Merluza con almejas (1/2 ración 16€) este plato sí estaba bueno, si el producto es bueno es más fácil que esté bueno; Apple crumble (7€) un postre muy rico y original. En resumen: me lo habían recomendado mucho y quizás yo venía con demasiadas expectativas y eso hizo que me decepcionara. O quizás no acertamos en lo que pedimos. El parking más cercano está en la propia calle. Monte Esquinza, 34.

6/10 €€/€€€€ https://www.restaurante-laparra.com/ -IG-   VIDEO