4. feb., 2022

BERRIA WINE BAR

Tras llamar a varios sitios en Madrid (todos llenos) reservé en este que tenía apuntado desde que abrió hace ahora unos 10 meses. Empezaré diciendo que es un Wine Bar, es decir, que es más apropiado para los amantes de los buenos vinos que para los amantes de la buena cocina, aunque no esté mal su cocina no es para echar cohetes. Estuvimos en la terraza que está bien montada, pero podría estarlo mejor. El techo es de sombrillas, tiene calefactores y unos cristales a media altura en los laterales, el suelo es de acera de calle. El interior es un gran local, muy grande, pero con pocas mesas porque gran parte de la planta está ocupada por la barra, inmensa, y las botellas de vino. La dueña, con la que tuve el placer de charlar y de recorrer el local, estuvo en el mundo del lujo muchos años y sabe lo que es un buen escaparate, y esto se nota en la manera de colocar las bodegas sobre la barra en este local de techos altísimos, y la apertura a la Puerta de Alcalá con esos ventanales inmensos. En el piso de arriba, con techos bajos pero espejos para dar sensación de amplitud, se ubica la bodega que es impresionante con mayoría de referencias extranjeras frente a las españolas. El personal es joven y cuenta con 7 sumilleres ¿siete?😲 Sí siete, yo no soy ninguna entendida en vinos y soy poco bebedora (como sabréis los que me seguís) pero me parece que es un poco absurdo tener siete; que quizás los entendidos me lo puedan explicar… Vamos con el servicio que fue garrafal, no me pareció que esté a la altura del tipo de negocio. La cocina es muy muy tradicional, la carta casi aburrida diría yo, con platos muy poco novedosos de cocina mediterránea, tipo rabas, croquetas, etc. El pan estaba bueno pero me encuentro con 5 trozos de pan nada más, cuando la reserva es para 8, ya ahí me extrañó esto tan absurdo. De aperitivo nos trajeron en cuenquitos individuales salchichón y picos. De entrantes a compartir: Rabas (18€) que estaban buenas pero no son las mejores; Ensaladilla rusa (16€) que estaba buena, Croquetas de jamón (18€) textura muy jugosa y buen sabor, un detalle con las croquetas es que vienen 7 en la ración y -como éramos 8- pedimos que nos añadieran una croqueta más, pues no, no fue posible, fue tan absurdo como que tuvimos que pedir dos medias raciones que vienen 4; Chistorra (15€), bien, no es una gran chistorra; Gilda (2,20€) con anchoa que estaba buena, pero sin más; cuando nos estábamos terminando los entrantes nos acordamos que no habían traído las gildas y las reclamamos; su respuesta fue tan absurda como "ah pensábamos traerlas entre los entrantes y los segundos para cambio de sabores" 😮 ¡absurdo, no?, cuando es el aperitivo del aperitivo una gilda. Como platos principales: Hamburguesa (19,50€) no me gustó nada, la carne mazacote, apelmazada como un ladrillo, seca, la lechuga seca, el tomate nada destacable, yo prescindiría de la hamburguesa en la carta, además relativo al servicio, te traen la hamburguesa y tienes que pedir que te traigan el ketchup y la mostaza, en vez de traerlo al mismo tiempo; Salmón ahumado (18€) con una salsa que te preparan en la mesa, mezcla de alcaparras, cebolla, mantequilla, etc., estaba bueno pero quizás un poco seco el salmón si no hubiera venido con esa salsa; Solomillo a la plancha (28€) era de calidad pero una pieza muy pequeña; Merluza romana (26€) de calidad y bien rebozada pero ración justita y con unos pimientos del piquillo sacados del frasco de cristal directos al plato muy muy pobres; Steak Tartar (25€) para mi lo mejor de la cena, estaba muy bueno y muy bien aliñado y justo punto de picante, viene acompañado de unas tostadas. Pedimos diversidad de copas de vino, que varían de precio entre 5€ y 18€, también hay 1/2 copas y botella entera of course. De postre pedimos tarta de manzana (9€) muy bonita de presentación pero no tanto de sabor, es bastante regular, da sensación como de postre no artesano; Tarta de queso (7€) que esta en cambio está más rica que su aspecto, y aunque no es fluída y su tamaño es ridículo (más bien parece un pastel), el sabor es muy bueno. En resumen: me parece un proyecto demasiado ambicioso en el que no sé si hay tanto público para saber apreciar lo que es un "wine bar", debería mejorar su cocina y el servicio para poner ambas cosas importantes al nivel de sus vinos. Las raciones son un poco cortas. Tiene la ventaja de que siempre hay sitio, incluso sin reservar llegaba gente a cenar y tenía sitio. El lugar es el mejor de Madrid con esas vistas a la Puerta de Alcalá. El parking es el de Serrano, accediendo con el coche desde la calle Alcalá. Tengo que separar la nota en esta ocasión porque es muy llamativa la diferencia entre unas cosas y otras. Pza. Independencia, 6.

Servicio 5.5/10 -Cocina y demás 6.5/10 - €€/€€€€ https://www.berriawinebar.com/   -IG- VIDEO