15. ene., 2022

🏔LOS FRUTALES

Venimos a este clásico de toda la vida en Cercedilla. Yo ya venía con mis padres y de eso, créeme, hace muchos años. Pues bien, a pesar de los años, mantiene su buena cocina con gran producto. Su especialidad son las truchas que crían en el río que discurre a los pies de la casa. El restaurante es una casita de sierra de madera, con un interior muy acogedor y un jardín en verano precioso desde donde se escucha el río. Si es invierno y vas a estar dentro pide una mesa al fondo junto a la magnífica chimenea. La mesa con mantel y servilleta de tela con menaje sencillo, no deja de ser un sitio de campo. El servicio encantador a cargo de un chico joven que nos dio todo tipo de facilidades, como cuando quisimos cambiar la trucha porque la elaboración no es la que más nos gusta. Los dueños también suelen estar por ahí, y ella es la que elabora las tartas que son riquísimas. Pedimos unos entrantes a compartir: Croquetas de jamón (16€) que estaban deliciosas de sabor y textura, el jamón que llevan es de calidad y la bechamel muy fluída. Huevos con jamón y torreznos (16€), pedazo de bomba de plato pero muy logrado, los torreznos estaban muy buenos. Alcachofas confitadas con jamón (16€), las traen cerraditas, son el capullito de dentro, ni en flor ni abierta, y estaban muy bien sin hojas duras por fuera. Como platos principales pedimos: una trucha (16€) que pensamos que era la elaboración clásica a la navarra y no..., era con una salsa de Jerez y jamón, nos la cambiaron sin ningún problema y trajeron la clásica elaboración con la piel muy churruscada y jamón, sin nada más, y estaba deliciosa. También pedimos un rabo de toro (18€), que era flojo, no estaba tierno y la carne no se separaba del hueso tan fácilmente; unas fabes (15€) con todo su compango a la que le faltaba fuerza y color, mejorable; y un solomillo de ternera (22€) que, la pinta del corte invitaba a pensar que no iba a ser de lo mejor, y sin embargo estaba glorioso. De postre pedimos un variado de tres tartas (6€): de fresas con nata, de zanahoria y de banoffee; las 3 estaban riquísimas y son caseras, artesanas, elaboradas por la dueña. Pedimos una botella de vino de 24€, sin vino no llega a 40€ la factura, pero con vino se pasa. Dicho esto comentar también que en la parte trasera de la casa, por donde discurre el río, hay una pequeña granja (por llamarlo de algún modo) con gallinas (de donde recogen sus propios huevos para consumo propio), ocas, un pavo real..., sitio divertido para venir con niños también. Siempre agradable, en invierno con la chimenea y en verano con el frondoso jardín. También cuenta con hotel. Ultima visita AQUICarretera de las Dehesas Nº 33 (Cercedilla).

7/10    €-€€/€€€€.   https://los-frutales.com -IG-  VIDEO   VIDEO ANTIGUO