24. ene., 2021

CADAQUÉS

En este local que fue la tienda del modisto Hannibal Laguna ha abierto hace un mes este restaurante que, a pesar de su nombre, está más orientado hacia la cocina marinera que hacia la catalana, aunque también tiene algunos platos de esta última cocina. Pertenece al grupo Sagardi que cuenta con restaurantes también en Amsterdam, Londres, B. Aires, etc. La reforma debió ser laboriosa porque sacar esas cocinas maravillosas en la parte central donde estaban los percheros y burros no debió ser tarea fácil. Como digo el local ha quedado precioso, el techo está cuajado de lámparas de paja y la decoración en un tono azulón muy marinero. Nada más entrar se encuentra la barra y dos pasillos a derecha e izquierda en rampa que conducen a sendos comedores. En la zona de barra hay mesas y taburetes altos. También cuenta con una planta sótano pero con luz natural. Yo estuve en la terraza que tienen en la acera con sombrillas y estufas, y mesas altas todas. La terraza resulta muy agradable y más ahora para tiempos de covid. La carta es amplísima con cocina realmente mediterránea, incluyendo mariscos, carnes, pescados y entrantes. También tiene una carta de barra con aperitivos y vino por copas. El servicio muy amable aunque hay cierta tardanza entre plato y plato. El aperitivo que traen es un mini cuenco de cacahuetes que resulta un poco pobre. El pan está bueno y lo elaboran en un obrador propio para servirlo a todo el Grupo. Vamos con la comida. Como entrantes pedimos: croquetas de jamón (6.75€/3un.) que estaban ESTRATOSFÉRICAS, la bechamel tan jugosa... yo no soy de croqueta de jamón porque a mí el jamón solo me gusta recién cortado, no cocinado, pero estas estaban para ponerles un piso; Buñuelos de bacalao (6.75€/3 un.) también muy ricos aunque tienen claros oponentes que son mis FAV; Ensaladilla rusa (9€) muy lograda, sin excentricidades; Y después de los entrantes pasamos directamente al arroz. Os cuento que me parece una visita obligada a esas cocinas forradas de paelleras sobre las brasas; los arroces los elaboran en brasas de madera de naranjo (elaboración original valenciana) y las carnes y los pescados en brasas de carbón. Pedimos el Arroz brut (32€) que es un arroz seminegro, es decir que tiene un poquito de color de tinta pero no el sabor; lleva rape, almejas y sepia y estaba DELICIOSO!!! El punto de cocción del arroz, los pescados que lo acompañan y la generosa ración hacen que sea un plato para repetir. Lo pedimos acompañado de una degustación de alioli (6€), que estaba compuesta de 3 variedades (tradicional, chipotle y de membrillo) la variedad membrillo ¡no puede ser más original!.  Me encanta el cambio de plato para comer el arroz con la cuchara de palo como en los sitios más antiguos y tradicionales de Valencia. Puedes elegir emplatado o directamente de paellera. De postre pedimos Crema catalana (7€) que tiene la cremosidad precisa pero yo la pediría con un poco menos de quemazón en la cobertura porque sabía mucho a quemado y viene acompañada de unas galletitas carquiñoli; tambien pedimos un Tap de cadaques (7€) que es un bizcocho borracho con una nata avainillada deliciosa digna de cualquier postre por sí solo, exquisito y original postre; se llama así porque tiene la forma de un tapón. Puedes hacerte una tarjeta de fidelización que te permitirá recibir un descuento en tus comidas y cenas. Es un sitio que me ha gustado y que repetiré para probar otros arroces. El parking más cercano está en nuñez de Balboa a la vuelta de la esquina y, si está cerrado como me pasó a mi, también está el de velazquez. Jorge Juan, 35.

8/10 €€/€€€€   http://restaurantecadaques.com/  -IG-

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