15. nov., 2020

POPA

El nombre no tiene nada que ver con barcos ni con el tipo de comida, se llama así porque está en un edificio de oficinas que se llama Proa. Vine aquí a comer a la búsqueda de restaurantes con terraza donde circule el aire y aquí ya lo creo que circula. Cuentan con dos terrazas: una exterior, sólo con sombrillas en la acera de la calle, y otra, a la que se accede atravesando el restaurante, que es también únicamente con sombrillas y estufas. Os describo el local: Inmenso y con varias zonas. A la entrada encontramos una barra y unas mesas tipo bar y un poco más adelante un salón con muchas mesas donde el menú es el mismo que en la zona de bar (para entendernos) un menú a base de tapas, raciones y medias. Seguimos andando y pasamos por delante de la cocina vista, separada con un cristal, hasta llegar al comedor del fondo que es donde se sirve una carta más formal y unos menús cerrados a elegir con precios bastante razonables (Sevilla 40€; Estambul 45€, lo que diga Willy S/M). Desde este comedor accedemos a la terraza en la que yo comí. Es una terraza que podría ser preciosa Y muy acogedora, pero le faltan algunos toques para lograrlo. Las vistas de los edificios colindantes son muy feas (de noche todo debe pasar más desapercibido) y yo los taparía con unos cristales translúcidos o con unas plantas mejor todavía. Además eso haría un poco de pantalla para el viento y ganaría en privacidad. También hay un pasillo que yo taparía igualmente porque se ven todos los cubos de basura y los bidones de cerveza ahí almacenados al fondo. Por lo demás, la terraza resulta muy agradable con sus banquitos y sus cojines muy monos (Todo esto podéis verlo en el video al final del post). El local en su conjunto resulta destartalado porque es demasiado grande yo creo. La mesa vestida con mantel y servilleta de tela pero sin más, sin mucho detalle, ni plato de pan ni una plantita, ¡nada!. En estos detalles es en lo que yo creo que se refleja un poco ese aire pretencioso. Vamos con la cocina: Es un tipo de cocina la que desarrolla Willy Moya con fusiones andaluzas, y con su experto tratamiento de carnes y pescados, tras su paso de más de 10 años por restaurantes en Sevilla y también en Turquía. El restaurante lleva aproximadamente 3 años funcionando pero con Willy lleva escasos meses. Os hablo ahora de mi comida: traen una cestita con 2 tipos de pan, de aceite y de centeno. Nada de aperitivo. Pedimos: Vieira uniparte con col kimchi y lima (5€), que es una vieira a la plancha sólo por un lado con el aderezo de la col, estaba muy rica pero con escasa fuerza de la lima; después ensaladilla con pulpo (15€) que no me gustó, creo que las ensaladillas se empeñan en agregarles cosas que no funcionan, prefiero el pulpo por su lado y la ensaladilla por el suyo; Gilda en tempura con sopa fría de piparra (4€) que estaba deliciosa; lo mejor de la comida aunque la sopa no me la pude terminar porque picaba exagerado, pero es lo que tiene la piparra😀; Como plato principal pedimos el pescado del día (40€) que era una lubina troceada, separada de su espina y frita al más puro estilo fritura andaluza; estaba buenísimo y también la mayonesa de albahaca ¡MUY RICO TODO!. De postre una torrija tibia (8€) muy lograda con su helado, a la que nos invitaron por solventar un poco la tardanza en atendernos al llegar que nos dejaron un poco olvidados en la terraza (éramos los únicos allí) y también se disculpó muchísimo la chica que nos terminó atendiendo; ¡fueron super amables!. En resumen, me parece un proyecto al que todavía le queda un poco de tiempo para consolidarse, con platos muy elaborados, originales y muy bien emplatados; raciones generosas; el pescado, a pesar de ser caro, no lo es tanto porque es para dos personas. Me gustaría volver a probar la otra carta del "bar", lo llamo bar para explicaros de la zona más informal.  Sta. María Magdalena, 14.

7.5/10  €€/€€€€ https://restaurantepopa.com/   -IG-

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