18. jul., 2020

FORTUNY

Tras contactar por IG  con el Relaciones Públicas (como en los viejos tiempos de Tartufo y Pachá), que hacía siglos que no contactaba con un RRPP😀, nos animamos a venir a Fortuny.  Es un sitio eminentemente de jóvenes y de prototipo futbolistas y modelos e influencers. El ambiente no me gustó, por el hecho de que te ves un poco ¿Qué hago yo aquí? (pienso que cada edad tiene su sitio y su momento) pero de vez en cuando hay que salirse de las normas y estereotipos. Me divirtió mucho ver la variedad de gente que se concentra en este tipo de sitios que son Club, Discoteca y Restaurante todo en uno. El jardín es de los más agradables de Madrid y el palacete una preciosidad en sí el exterior (no entré). El propietario de todo sigue siendo Javier Merino desde tiempos inmemoriales y la decoración del interior del palacete del S.XIX corrió a cargo de Pascua Ortega. Las mesas fabulosamente vestidas con unos manteles floreados preciosos y además mesas redondas que son tan agradables para reuniones numerosas. El servicio fue estupendo y Cesar super amable vino a saludarnos. Además de cenar puedes tomar un cocktail de la extensa variedad que ofrece. Y disfrutar de la música hasta altas horas de la madrugada también en el jardín donde se cuela la música del interior. Respecto a la comida mediterránea nos sorprendió para bien ya que pensábamos que no nos iba a gustar y que el tema cocina sería el punto más débil del local, pero cenamos muy bien y está bastante cuidada la cocina y ofrece una carta muy extensa. De aperitivo traen un pan con aceite y mantequillas (2,50€/px) muy apetecible. Pedimos todo para compartir sin platos principales: Zamburiñas a la plancha (15€/8un.) que estaban deliciosas con su juguito de ajo; Baos de Chipironcitos a la andaluza (21,25€/5 un.) de los cuales hubiéramos repetido porque estaban soberbios, he de decir que a mi me chiflan los baos; Raviolis suaves de cigalas con queso fresco y pesto (20€) que no sabían demasiado a queso porque el pesto siempre roba todo el sabor a estos platos; Alcachofas confitadas en AOVE con brunoise de hortalizas y aguacates (26,56€), me gustaron mucho y eso que estaban elaboradas de manera muy diferentes (que no me esperaba) a las habituales, en frío y tipo ensalada; Carpaccio de presa ibérica con lascas de manchego y alcaparras crujientes (16€) que fue lo más flojo pero me encantaron las alcaparras crujientes; y Steak Tartar (20€) que fue mediocre (recordemos que soy la experta del steak e inevitable comparar).  De postre pedimos una rareza Helado de violetas (5,50€) que es ESPECTACULAR; si te gustan las violetas tienes que probarlo; Hojaldre caramelizado (7€) con crema dentro, muy rico y Helado de vainilla (5,50€) también muy logrado; los helados son caseros y se nota. No me pareció barato teniendo en cuenta que no pedimos ningún plato principal. La carta de vinos tambien muy extensa; pedimos 2 botellas de 20€ que, descontada de la factura, sale la cena a 33,80 por persona. Dispone de aparcacoches. Fortuny, 34.

7/10   €€/€€€€  http://restaurantefortuny.com/. -IG-

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