4. feb., 2020

SALVAJE

Esta es una de las últimas aperturas en Madrid. Salvaje viene de sudamérica. Sí, sus socios mayoritarios son de Panamá y Bogotá junto con otros españoles. El jovencísimo chef Fermín Azkue viene también de allí tras su paso por el estrellado Dinner by Heston Blumenthal en Londres. Cuentan con otros restaurantes en los países de origen de los socios y ahora abren en Madrid con el mismo sello de cocina japonesa mediterránea. Este local que albergó anteriormente un sitio de copas, acoge hasta 120 comensales y gira en torno a la barra central en la que preparan los cocktails y donde puedes vivir la experiencia OMAKASE que significa “ponerse en las manos del chef” y dejarte llevar por sus consejos y sugerencias. Esta experiencia en barra está reservada únicamente para 14 comensales. También en barra ofrecen un menú degustación por 100€ que se eleva a 150€ si quisiéramos acompañarlo de maridaje de vinos. A los lados de la barra se ubican mesas altas (al fondo) y bajas salpicadas por el resto del local. También hay una mesa muy solicitada que está en "la jaula" una jaula de hierro dorada que es el elemento clave de la decoración, al igual que la otra jaula donde se encuentra el DJ. La función del DJ es primordial también; está todos los días de la semana excepto los lunes para lograr un ambiente jóven y animado; a partir de cierta hora suben la música y, para quién quiera estar tranquilo, no es el mejor lugar. Asimismo los Jueves, Viernes y Sábado el local se convierte en un show en el que participa parte del personal acompañando al DJ con bailes flashmob. Al fondo del local se ubica la cocina abierta donde se encuentra la Robata (tipo de barbacoa japonesa) que ocupa un espacio destacado en la carta. Mi cena fue en una mesa -en la parte elevada con una barandilla- de mármol verde; también hay otro tipo de mesas grandes hechas de troncos de madera (recuerda un poco al interiorismo de Aarde pero en mucha menor profusión de lujo). La mesa bonita con unos cubiertos preciosos y originales (primera vez que los veo) y servilleta de tela, sin manteles. El servicio atento y muy agradable, explicando y recomendando lo mejor de la carta. Os cuento sobre la oferta gastronómica: en carta se encuentran para compartir toda una serie de piezas que vienen del sushi bar, nigiris, sashimis, Hosomaki; arroces y noodles (y también un ramen que me encanta y quizás tenga que volver a probar); tempuras y ensaladas. También hay una variedad de platos principales a base de carnes, pescados y algunas verduras elaborado todo ello en Robata. Choca bastante que los platos los lees en inglés porque es cómo aparecen en Mayúsculas y, debajo muy pequeñito, en español. Esto te hace pensar que este sitio está pensado para recibir público extranjero mayoritariamente. Os cuento lo que pedimos: soft shell (18€/5 piezas) que es un sushi relleno de Soft Shell, cangrejo, aguacate,etc con topping de lechuga y huevas de salmón; para mi gusto demasiado grandes las piezas lo cual resulta incómodo de comer y un poco seco; Truffled mushroom dumplings (15€/4 piezas) son rellenas de champiñones con una crema trufada por encima que están de escándalo, ¡gloriosas!, sin duda lo mejor de la cena; Rock shrimp tempura (16€) los clásicos langostinos en tempura pero con la originalidad de que son con 2 salsas diferentes, mitad con salsa de wasabi y mitad con la salsa de siempre mayonesa japonesa,  coronados con kale frito; yo prescindiría de los clásicos de mayonesa japonesa porque no están nada logrados, muy secos y poca salsa, infinitamente mejores los de Sushita café y a un precio muy diferente también; sin embargo serviría el bol únicamente con los de wasabi que son muy ricos y originales; Tandori Chicken on a stick (12€/4 brochetas) que no es más que una brocheta de pollo en salsa Tandoori muy picantes (te lo avisan mucho) y nada destacables; parecen más bien marroquís o tipo pincho moruno, sin más. Para terminar pedimos salmon crispy rice (12€/4 piezas), salmón sobre arroz frito a modo de ladrillo; este plato que no me gustó nada, ni siquiera lo terminamos, lo he comido en no.name.bar mucho más logrado. De postre shiso cheesecake (7€); no es una tarta de queso al uso, es como una crema de queso con gel de maracuyá, fruta de la pasión y crumble; es un postre muy llamativo con un emplatado espectacular y un juego de hielos de donde sale humo al contacto con el agua, estaba bueno pero tampoco para lanzar cohetes. Quizás haya que pedir la oferta de la Robata para tener una experiencia 100% positiva. La botella de agua 5€ (desproporcionado) y una copa de vino 6€. En resumen: creo que es uno más de estos sitios para ver y ser vistos donde lo que menos importa es la comida, y lo que más el pasar un rato divertido y animado en un local bonito abarrotado de gente guapa, con emplatados espectaculares. La RCP es muy mala. Cuenta con aparcacoches y también está casi esquina con Juan Bravo el parking de Velázquez. Velázquez, 96.

6.5/10  €€/€€€€  https://madrid.salvaje.world/   -IG-

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