4. oct., 2019

ANGELITA

De aquí puedo sacar un buen post porque Angelita es un multiespacio. Llegamos sin reserva pensando estar en la barra y nos dicen que todavía no hay sitio pero podemos esperar abajo para luego cenar arriba o quedarnos abajo definitivamente. La señorita que te atiende a la entrada es muy profesional y hace su trabajo de maravilla explicándote las múltiples opciones. Desde aquí arriba ves por una gran puerta acristalada el comedor y la barra (todo en el mismo espacio). Local no muy grande pero bastante silencioso y tranquilo. Nosotros vinimos sin saber que la barra es con taburetes ordenados (no es una barra de un bar destartalada y apretujada) de ahí que no hubiera sitio. Decidimos esperar abajo. Es un sótano (sí, sin ventanas) oscuro y con una luz morada y rosa que potencia la barra. Aquí te sirven los cocktails, una amplísima propuesta de vinos y espirituosos y carta de picoteo. Para los que sois expertos bebedores igual no os sorprende tanto pero a mi sí me sorprendió la cantidad de cocktails con elaboraciones e ingredientes muy exóticos así como la forma de presentarlo. Te traen un maletín, que no sabes lo que contiene, y al abrirlo te encuentras 2 caras de una carta de cocktails; y aparte te traen la carta de vinos con infinidad de referencias. También aquí abajo puedes pedir algo de picar de una carta, parecida a la de arriba pero mucho más escueta y sin las especialidades del día. Lo dicho pedimos aquí algo de beber y unas patatas bravas (9.50€) muy ricas (libre interpretación). En 40 minutos nos avisan que podemos subir arriba y elegir barra o mesa alta. Nos quedamos con la mesa alta (también hay mesas tradicionales) y el taburete que, por cierto, es comodísimo porque tiene pequeño respaldo. Estamos genial aquí. Nos atiende un chico italiano con perfecto castellano que explica todos los platos de maravilla y le pone muchísima vida y emoción a su trabajo ¡qué suerte!. Este negocio viene de un primer local que tuvieron en Malasaña, después un segundo local en Serrano "El Padre" y ahora este. Siempre con Pablo Villalón ("El Padre") y Mari Angeles (Angelita, de ahí el nombre) al frente. En la actaulidad en este local están los dos hijos. El padre sigue dedicado a la huerta en Zamora de donde vienen esos maravillosos tomates que te ofrecen. Nos traen de aperitivo unos mini conos de brandada de bacalao que hace que el comienzo sea muy bueno y unas gordales. Pedimos para compartir: 1/2 callos (9.50€) cuya elaboración es laboriosa reposando varios días y con poca grasa porque eliminan el chorizo y la morcilla; estaban ricos muy bien repartida la cantidad de morro y pata, pero es que yo tengo mis favoritos; 2 ostras (3.95€/un.) para mi😇(los que me seguís sabréis que es de las pocas cosas que no como). Y después de plato principal pedimos una ventresca de Guetaria bilbaína que estaba de quitar el hipo ¡NIVEL DIOS! pero no fue barata (27.50€); y unsteak tartar (20.50€) que estaba DELICIOSO y con un emplatado muy original; quiero volver a por el steak para mí solita. De postre pedimos 1/2 ración de degustación de quesos que, aunque nos invitaron, su precio es de 11€; es una selección muy buena adaptándose a tus gustos (te preguntan antes) y con unas confituras muy ricas. El parking más cercano es el de Pza. Pedro Cerolo. Reina, 4.

8/10  €€/€€€€ https://madrid-angelita.es/es/experiencia/  -IG-

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