11. jun., 2019

BRASSERIE LAFAYETTE

Vinimos aquí con la idea de cenar en su fabulosa terraza, pero esta primavera traicionera hizo que no pudieran montar la terraza por la noche porque hacía frío. Así que cenamos dentro. Este restaurante francés viene de un diminuto local en Las Tablas (que no conocí). No es muy grande y resulta oscuro porque las paredes son negras; pide la mesa pegada a las ventanas desde donde se ve la terraza. Son un poco raros los cortinajes rojos que corren por unos raíles como para separar las mesas en diferentes reservados, aunque ninguna cortina estaba cerrada. Sillas de terciopelo de diversos colores bonitas. Al entrar una barra (no utilizada como tal) donde se ubica la bien surtida bodega con precios asequibles de vinos variados (predominando muchos franceses diferentes a los habituales). Y, como he dicho, lo mejor que tiene el Restaurante, es su terraza, cubierta con una pérgola de cáñamo. Respecto a la mesa, bien vestida con mantel de hilo y servilleta, copas vulgares y vajilla normal. En cuanto al servicio deja mucho que desear; muy poco profesionales: lentos, despistados e interrumpiendo la conversación de la mesa continuamente. La carta es absolutamente francesa con muchos de los platos típicos de su cocina. Lo primero que te ofrecen es un aperitivo de la casa a base de cremita de pimiento y bolitas de ave que estaba ¡BUENÍSIMO!. Nosotros pedimos como entrantes a compartir: un gazpacho de remolacha y frutos rojos (7€) que no valía nada; pissaladière de Niza (coca de tapenada, cebolla confitada) (8€) que estaba rica pero con exagerada cantidad de cebolla; y 6 ostras num 3 (12€) que estaban muy buenas (los que las comen me lo dijeron; yo no como ostras).  Como platos principales: Lomo de salmón semiahumado a baja temperatura (16€) que estaba muy soso y el pisto de acompañamiento muy picante, Magret de pato, coulis de frutos rojos (16€) que estaba muy pasado y la grasita de la piel demasiado quemada, me esperaba algo mejor; presa ibérica al romero y miel a la plancha (16€) que estaba correcto; cigot de cordero de 7 horas (14€) sin más;  entrecot de ternera con salsa bearnesa (16€) que no me gustó, estaba pasado y duro porque era una pieza muy estrecha. Los platos principales están muy poco conseguidos y con una elaboración muy regular. Eso sí: las guarniciones, que puedes pedir aparte, son muy muy ricas y recomendables (las patatas  fritas, las patatas ratte y el arroz de colmenillas). De postre tatin individual (7€) que estaba deliciosa, y brioche perdue salsa inglesa (7€) que era como una torrija bañada en salsa inglesa. Los postres, como buen restaurante francés, ¡EXQUISITOS!, lo mejor de la cena sin duda alguna.  En resumen, los precios son muy ajustados, máxime cuando la cocina en Francia es muy cara, pero la calidad no es tan buena. Eramos 5 y pagamos (quitando el vino) 29€ lo cual es un precio bárbaro. No hay parking cercano, hay que intentar aparcar por las callecitas de detrás que no es fácil. Recaredo, 2.

 6.5/10 €/€€€€ https://www.brasserielafayette.es/  --

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