10. mar., 2019

QUINQUÉ

Nuevo restaurante en Chamartin. Llevan abiertos 5 semanas y aún no es muy conocido. Era viernes por la noche y sólo habia 7 personas más cenando aparte de nosotros. El local es pequeño, con interiorismo sencillo pero bonito, limpio y luminoso con grandes ventanales dando a la calle. A pesar de haber poca gente resulta bastante ruidoso. A la entrada se encuentra la barra y unas poquitas mesas bajas, 2 ó 3. Hacia la izquierda, pasas al comedor. Te encuentras una mesa informal, sencilla  pero con servilleta de tela y platito de pan y todo muy nuevo. Te traen de aperitivo una mantequilla de crema de cabra con pan de @johntorres de 3 tipos: blanco, de maiz y de cereales y también unas aceitunas gordales. La carta está compuesta de muchos platos con claros guiños norteños: mucha fabe, esas rabas cántabras y el arroz con leche en los postres. Una cocina con platos de nombres conocidos, como en las casas de comidas. Pedimos unos entrantes a compartir: mejillones en escabeche caseros que estaban muy ricos con patatas chip; croquetas de jamon nivel DIOS que pasan a formar parte de mi ranking de mejores croquetas, esa besamel está tan buena que creo que deberían incluir más platos en carta con besamel porque la bordan; almejas de carril a la sartén riquísimas con ese toque ahumado que le da la sartén; y unas rabas exquisitas con aritos de cebolla, fabulosa la fritura de ambos pero yo pondría más rabas que cebolla; no me molesta la combinación con la cebolla, porque estaba muy buena, pero era una cantidad excesiva. De platos principales: Solomillo a la brasa que estaba ligeramente carbonizado en el exterior con patatas fritas que no son las mejores ni de calidad de patata ni de  elaboración; presa ibérica que no es de la mejor calidad (creo que cambiaría de proveedor) con berenjena asada que no valía nada; merluza con cococha en salsa verde, el pescado delicioso pero la salsa pobre (no es fácil elaborar una buena salsa verde); es esta una salsa que pido a menudo y muy pocas están 100% logradas; y una fabada que también es el plato⭐️de mi 😇 y que también ha probado en muchos sitios y, a esta fabada le falta fuerza y las fabes estaban ligeramente pasadas. De postre pedimos una mini tatin de manzana que es un buen postre y una torrija a la que le sobra canela y el alcohol en el que va remojada; noté un sabor que no le va a la torrija y les pregunté qué llevaba y era ron. Dispone de una carta de vinos que no está mal con 7 referencias de vino blanco y unas 20 de tinto. En resumen: creo que es un sitio que puede estar muy bien con esos pequeños cambios en sus platos ya que además ponen todo su empeño en mejorar, para lo que te piden el feedback de todos los platos y porque se les ve con ganas de agradar. El servicio perfecto. Son super amables y encantadores; los chefs,  Carlos Griffo y Miguel García se conocieron en Casa Marcial y posteriormente han estado juntos tanto en “La Bien Aparecida” como en “BiBo”. En verano cuenta con una terraza que tiene pinta de estar agradable. Se aparca bien en la zona. No hay parking proximo. Apolonio Morales, 3. 

6.5/10   €€/€€€€ https://instagram.com/quinquerestaurante --

VIDEO