10. mar., 2019

BRUNCH HOTEL INTERCONTINENTAL 5⭐️

Estuvimos un Domingo en el BRUNCH celebrando el cumpleaños de mi padre con todos mis hermanos, hermanas, sobrin@s, cuñad@s etc. En familia en definitiva. Solemos ir en Navidad al Ritz pero, este año estaba cerrado y además no estábamos todos, así que los pospusimos a Marzo para el cumpleaños del patriarca que podíamos coincidir todos. Este es un plan que les encanta a los chic@s de entre 20 y 30 (que es el caso de todos los de mi familia), porque son muy tragones y aquí no tienen fin, jajajajaja. El BRUNCH está catalogado como el mejor de Madrid y yo creo que sí que lo es por completo, aunque yo eché de menos cosas de desayuno y -como su nombre indica- debería ser mezcla de breakfast and Lunch, y aquí de breakfast poca cosa había. De salado todo lo que puedas imaginar y más; tiene hasta medias langostas. No voy a enumerar todo lo que tiene pero, las cosas más destacables son: el cortador de jamón, las langostas, lo preciosos y vistosos que son los postres, y -para mí- el lingote de foie que es absolutamente delicioso, yo creo que, entre todos, acabamos con las existencias. Por supuesto hay infinitas mesas con platos calientes como el Roast Beef y el cochinillo (ambos maravillosos), mesas de fríos: salmón (espectacular), ensaladas, infinitas cremas riquísimas gazpacho, vichissoise, etc. La mesa de quesos, la mesa de sushis, tatakis y tartars, variedades de paelleras con arroces que van cambiando y sacando ininterrumpidamente. El servicio es de los que ya no quedan por el mundo, amabilidad extrema, adelantándose a todos tus deseos. A mi padre le trajeron un pastel con una vela sin haber dicho nadie que era su cumpleaños, y el pianista le tocó el "Cumpleaños Feliz" INCREÍBLE. Lo que menos me gusta es dónde se ubica el brunch; en este aspecto gana el Ritz por los salones y la distribución de las mesas. En el Intercontinental parece que estás en mitad del hall, de hecho entras al hotel por el hall, subes unas escaleras y ahí es donde están todas las mesas sin separación ninguna; resulta un poco desangelado. Es un plan muy familiar de domingo y de hecho prácticamente todas las mesas estaban ocupadas por familias con jóvenes y niños. También es muy práctico el hecho de que a los niños les entretienen con unas clases de repostería, en las que les colocan un gorro de cocinero y les ponen a hacer galletas; los nuestros ya no tienen edad, pero, si tienes niños pequeños, te parecerá genial que los entretengan. El hotel tiene parking propio por la calle perpendicular. Paseo de la Castellana, 4.

9.5/10 €€€/€€€€ http://eljardinintercontinental.com/  --

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