ÚLTIMOS/PRÓXIMOS VISITADOS

15. mar., 2020

YA SABEIS QUE DEBIDO AL CONFINAMIENTO DECRETADO CON MOTIVO DEL VIRUS MÁS HORRIBLE QUE NOS HA LLEGADO DESDE CHINA POCO A POCO, NO PODRÉ HACER NINGUNA RECOMENDACIÓN EN UN TIEMPO LARGO

LO SIENTO ENORMEMENTE POR LA HOSTELERIA Y LA ECONOMIA EN GENERAL DE NUESTRO GRAN PAÍS. ¡¡¡¡ESO SI!!!! NO OS PREOCUPÉIS POR ESTO AHORA PORQUE SALDREMOS ADELANTE Y CON MAS FUERZA ¡PREPARAOS TODOS QUE VAMOS A SALIR DESAFORADOS EN UNOS DIAS!  AHORA MISMO LO IMPORTANTE ES NUESTRA SALUD Y LA DE NUESTROS MAYORES SOBRE TODO.

#YOMEQUEDOENCASA Y VOSOTROS TAMBIÉN DEBERÍAIS. ADEMAS NO NOS PODEMOS QUEJAR DE LAS COMODIDADES CON LAS QUE NOS QUEDAMOS EN CASA. NO ES TAN DURO! DISFRUTA DE TU FAMILIA, COCINAR, LEER, TV, COSER, ETC ETC. CADA CUAL TIENE SUS HOBBIES ¡APROVECHA AHORA!

4. mar., 2020

Venimos a Nudista "conservas nudista", lugar donde tratan el producto sin ropajes, tal cual. Es martes por la noche y hay bastante gente. Nos encontramos ante una taberna de barrio reinterpretada donde se reúne su público de costumbres. Nosotros somos 6, venimos por 1ª vez, y probamos varias cosas. La carta es bastante completa y variada pensando en que todo es sin cocina de por medio; apartados de: ensaladas, tostas, bocadillos, legumbres, verduras, pescados y platos calientes. Local no muy grande, pero muy bonito de estructura porque está en 2 plantas. Entrando se encuentra la barra con unas mesitas altas antiguas de mármol y patas de hierro con taburetes altos y la iluminación lograda con unos bonitos apliques de "el Rastro". Subiendo a una media planta nos encontramos con un espacio ocupado por 4 mesas bajas. Aquí arriba llama la atención lo bonito que es el suelo con unas baldosas hidráulicas que el paso del tiempo deja entrever que no son recién instaladas; las encontraron al hacer la reforma y datan de los años 30 ¡preciosas!. El servicio está a cargo del propietario que no deja ningún detalle al azar y está pendiente de absolutamente todo y te explica y narra de dónde provienen sus conservas y cómo elaboran esos platos, porque sí, es increíble que de esas latas salgan esas elaboraciones tan curradas, tan originales y tan sanas; porque es una cocina muy sana, aquí no caben los rebozados ni las frituras. Micky consigue abrir una lata, abrir otra, abrir un frasco de cristal y de ahí componer unos platos sorprendentes y frescos. Nosotros pedimos: Gildas de anchoa y boquerón (6€/8un.) que están riquísimas; Boquerones de Santoña en vinagre (10€/9un.) que fue lo más flojo de todas las conservas, es que soy una experta en estos pescados y siempre los pido y es inevitable comparar; mejillones en escabeche (5€/8-12un.) ¡deliciosos! además de un gramaje considerable; Anchoas de Santoña (9€/8un.) con tostadas y tomate rallado ¡suculentas!; ensaladilla nudista (12€) gran ración de una ensaladilla rusa reinventada sin patata, con tomate que es brutal y muy fresca; pisto de calabacín con huevos poché (10€) gran plato, es increíble que ese pisto haya salido de un frasco porque es fabuloso y no digamos los huevos que vienen ya así, pochados ¡increíble combinación y sabor!; y para rematar la noche pedimos Pochas con carrillada de Retinto al jerez (20€), composición estratosférica, esa carrillada es absolutamente exquisita. Para terminar, los postres, que es lo más flojo de la carta pero porque no quieren salirse de la conserva, y me parece bien y original. Pedimos tarta de queso (4,50€), que es una especie de mousse cubierta de mermelada y trufas de chocolate (2,50€). También cuenta con un servicio de Take Away que te puede arreglar una comida a un precio muy ajustado. En verano cuenta con una terracita muy agradable. El parking más cercano está a la vuelta de la esquina en la C/ Juan de Austria. Luchana, 27.

7/10   €/€€€€  http://conservasnudista.com/   -IG-

VIDEO

29. feb., 2020

Conocí 80 grados hace mucho tiempo, el de Malasaña, cuando ni siquiera tenía el blog. Me gustó muchísimo entonces y hoy no me ha defraudado aunque con sus luces y sus sombras; teniendo en cuenta que a esos precios tampoco puedes exigir más de lo que te dan. Mesa informal, servilleta de papel y local inmenso este de Castellana. Gran zona de barra con mesas altas y comedor enorme al fondo. Solo ventanas en fachada. El servicio es muy jóven y amable, muy pendientes y preguntando "¿algo más de beber?" "¿Vais a querer algo más antes del postre?", etc. y muy rápidos, según nos sentamos ya nos trajeron el huevo y la bebida. Me pareció un detalle que nos limpiaran la mesa antes del postre. Dispone de una carta y aparte un menú por 13,50€ que está francamente bien porque, por ese irrisorio importe, puedes pedir 3 platos más 1 postre. Los platos se eligen de las secciones "Miniplatos fríos" con 5 variedades, "Miniplatos calientes" con 8 variedades y  "Miniplatos calientes II" con 5 variedades, asimismo eliges uno entre 5 postres. Realmente lo interesante aquí es pedir TODO para compartir porque son platillos, aunque tampoco tan pequeños, ¡no creas!. Pedimos: Huevo trufado con patatas y jamón que lo recordaba yo como delicioso y me volvió a parecer riquísimo; Salmorejo con helado de parmesano, regular el salmorejo, no parece casero (alguien ha copiado a alguien Raimunda a estos o viceversa, pero el de Raimunda mucho más rico); Ñoquis cremosos con salsa de setas, ¡Deliciosos!; y Blanco limón (yogur, limón y chocolate blanco) este es sin duda el mejor postre que también lo recordaba yo como muy redondo. Todo eso es un menú a 13,50€. Otro menú: Tartar de salmón con crema de aguacate y gazpacho de mango brutal esa mezcla de fruta y pescado, ¡muy redondo!; Lentejas estofadas al curry verde con calamar, plato regulero, el calamar no aporta nada y no es la elaboración más lograda para las lentejas flotando en ese líquido verde que sabe más a cilantro que a curry; Terrina de cordero confitado con ñoquis, la terrina muy suave y tierna la carne, pero los ñoquis muy flojos; Leche con galletas y chocolate, ración gigantesca este postre y más logrado el de limón, aunque está rico. Antes de los postres pedimos de la carta la hamburguesa cantonesa con mayonesa kimchi (6€) que está muy rica, no así el pan de brioche que es muy grasiento, yo cambiaría ese pan porque el interior es delicioso con una salsa top; y también pedimos el bocata crujiente de calamares (5,20€) en pan de cristal, no me gustó una salsa que lleva untado el pan, creo que es un chumichurri que no le va nada a este bocata; lástima porque la idea es buena. Para beber pedimos el ya mítico "distinto de verano" que sigue siendo un invento muy refrescante y muy apetecible. Este proyecto ha crecido sustancialmente desde que yo lo conocí, abriendo locales en Las Tablas, Pozuelo y este donde me encuentro, lo que demuestra un gran éxito sobre todo entre la gente jóven (estaba lleno) dados sus ajustadísimos precios. La RCP es fabulosa, aún así le he bajado medio punto porque ya no me ha sorprendido tanto como la 1ª vez y tiene algunos fallos (fáciles de solucionar, por otro lado). Aparcamos muy bien en el lateral de la castellana pero, si no lo logras,  el parking más cercano está en Paseo de la Habana "Garaje Gayarre". Pseo. Castellana, 128.

7.5/10   €/€€€€    https://ochentagrados.com/ver-restaurante/castellana/   -IG-   -IG-

VIDEO

27. feb., 2020

Es este el último proyecto en solitario de Javier Muñoz Calero en el que realmente "ha echado el resto" que se suele decir. Siempre ha estado ligado a la gastronomía, yo le conocí en "muñoca", también en "tartan" de Gral. Pardiñas, "picalagartos" y en otros que no conocí. En este proyecto también muestra su faceta más solidaria al tener en sus cocinas y sala un 60% de personas procedentes del programa Cocina Conciencia, de la mano de la Fundación Raíces buscando incorporar social y laboralmente a jóvenes migrantes y españoles en situación de desamparo. En una nave industrial de las que hay bastantes por la zona de Pradillo (en La Prospe) nos sorprende un ambiente asolutamente acogedor, tranquilo, íntimo, coqueto, silencioso, con mesas con una distancia más que correcta, gente guapa, etc; en definitiva un sitio muy muy agradable. Las tuberías y tubos campan a sus anchas por la altísima cubierta de donde, a su vez, cuelgan plantas que invaden todo el espacio. Esto le confiere ese aire industrial a la par que de invernadero. No nos hayamos en una zona de paso ni en una zona de moda pero eso no es un handicap para que vengas a descubrir un sitio único en Madrid que va a dar que hablar y que va a convertir esta zona en "zona in" y, sino, al tiempo... Muebles auxiliares de madera pegados a las paredes, que aportan un cierto aire rural, pero contrastan con los preciosos espejos que tienen encima, así como con la cristalería y las botellas de agua, que almacenan sobre estos muebles, también muy clásicas y delicadas. Los candelabros y la luz de las velas le confieren ese ambiente íntimo inigualable. El proyecto de interiorismo corrió a cargo de Paula Rosales del Estudio "Moreco". Todas las mesas son redondas (me encantan las mesas redondas), impecable mantel y servilleta, los platos del inicio con un  toque rural (la misma que en "Aarde", lo siento pero me encantan las vajillas y me fijo siempre), copas portuguesas de picos (Vista Alegre?) que siempre son un acierto y platito de pan y bajoplato de metal; gran detalle y cuidado en la mesa. El servicio, concretamente la jefa de sala, muy profesional, se nota su experiencia junto a Javier desde hace años. El camarero que nos tocó al principio algo más despistado, olvidándose de lo que le pedíamos, después ya nos atendió @marilzaok y todo fue rodado. Las puertas correderas que ocultan almacenes, baños y algo más, me parecen preciosas de hierro y cristal mimetizadas tanto con las paredes que te cuesta encontrarlas. La cocina tabicada con cristal, lo que te permite observarles mientras cocinan; de hecho nos acercamos a ver a Javier y a hacerle un video (super agradable él); delante de la cocina hay una mesa comunal muy larga y a su derecha la bodega. Al fondo del local encontramos una mesa para 12 personas que va a ser donde venga a celebrar yo algo la próxima vez ¡me encantó ese rincón!. Y también unas puertas con acceso a lo que parece un patio. Una vez descrito el lugar paso a detallaros lo que de verdad os interesa: la gastronomía. Cocina mediterránea con guiños internacionales y, por supuesto, con una carta viva que nos van cambiando según el producto de temporada. Cuenta con 2 menús degustación, uno de 5 pases a 46€ y otro de 8 pases a 66€; que se incrementan a 66 y 100€ con maridaje. El ticket medio comiendo a la carta son 50€ sin vinos. De aperitivo te traen un Grillé de conejo con encurtidos (2€/pp) con un pan tostado muy finito que viene muy bonito presentado aunque tampoco es gran cosa y los encurtidos no se aprecian; como entrantes pedimos Vieiras gratinadas (9€/un) sobre un puré delicioso (de apionabo?) plato muy redondo y exquisito; vienen servidas individualmente muy bien presentadas, tónica general de todos los platos. Alcachofa al carbón (6€/un) perfectamente elaborada sin hojas duras y con el ligero toque de las brasas delicioso; Esponjosito de rejos y chipirón (5€/un) diminuto bollito/panecillo coronado con unas patitas de chipirón crujientes y ligera salsa, un bocado muy redondo y logrado del que te comerías uno tras otro; Dobles parejas y patatas soufflé (9€) que son 2 boquerones y 2 anchoas sabrosísimos y fresquísimos acompañados de 2 patatas soufflé; Tartar de gamba y yuca (5€) original presentación y diferente elaboración, como prensado, ¡muy buen plato!. Como platos principales: Merluza con salsa de azafrán (21€) y parmentier de patata muy buen producto pero quizás no la elaboración más acertada; Bacalao al ajo y palo cortado (25€) pieza demasiado escueta pero gran sabor y elaboración; Vaca lacada (25€) que es una pieza de carne guisada en una salsa con un brillo que sólo las buenas salsas tienen, estaba súper suave la carne y plato suculento. No puedo olvidarme del delicioso pan que sirven durante la comida de elaboración propia. De postre pedimos la tarta de queso (8€) con helado de frambuesaen la que Javier logra ya el súmmum de la originalidad de este postre tan manido, presentándola semi caliente dentro de un papel (como una mini porción de queso francés) y líquida por dentro, tipo natillas; está elaborada con tetilla y stilton y es sublime!!!! es tan pequeña que tuvimos que repetir,🤪. También pedimos la Tarta fina de manzana (8€) rica pero no top. Un detalle que no me gustó es que cobren 2.50€ por el agua que es del grifo. Puedes venir a comer y cenar de L a J, pero Javier ha optado por la conciliación familiar y los fines de semana solo dan cenas Jueves y viernes. Los sábados sólo funciona la barra. Es esta una práctica cada vez más de moda sobre todo en locales ya consolidados.  Para el tema aparcamiento, no existe ningún parking cercano ni tampoco dispone de aparcacoches. En resumen: sitio al que volveré porque reúne bastantes (o todas) de las cosas que yo busco en un restaurante para encuadrarlo en mis favoritos: ambiente, buen gusto, buen producto que se traduce en buenos platos, delicadeza en los detalles, y gran originalidad de local. Muy top!. Pantoja, 8.

8/10   €€/€€€€   https://www.ovillo.es/   -IG-

VIDEO