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15. ene., 2019
14. ene., 2019

No es un bar. Ni tampoco un restaurante en toda regla. Es un sitio totalmente informal para ir principalmente a comer de pinchos aunque también tiene una carta con otras cosas, como ensaladas, cazuelas y raciones, entrantes (croquetas, salmorejo, rollitos) y también la carta cuenta con postres. Los pinchos son muy ricos, tienen 18 variedades y cuestan desde 2,35 hasta 3,95. Están muy ricos y son bastante grandes (como para partir en 2 y compartir). Pedimos el de tortilla con cebolla caramelizada, el de queso brie empanado y el de ternera. La coca cola es de botella de cristal de las grandes. También cuenta con un menú del día por 10€. Hay otro local en Diego de León pero yo fui a este que está cerca de mi oficina. Es muy complicado aparcar, pero hay un parking en el hotel de enfrente. Dispone de terraza en verano y es muy práctico para una comida o aperitivo rápido. Condesa de Venadito, 5.

7/10  €/€€€€ http://dediego-pinchosbar.com/  -Imagen relacionada-

12. ene., 2019

Venimos a este restaurante de inauguración en 2018 porque cuenta con un sistema de menús original. Sólo tiene 3 menús degustación que, además, son sorpresa. Eso sí... te preguntan si tienes alguna intolerancia o alergia. Los menús: Uno de 6 pasos por 35€ que es suficiente para cena; otro de 8 pasos por 45€ y el de 10 pasos por 55€; también hay un menú especial llamado "ORIGEN" que se compone de una selección de sus platos por 45€. Como complemento a cualquiera de los menús, cuentan con unos platos sueltos a 7€ que puedes pedir si te quedas con hambre. No sabes lo que vas a comer hasta que te lo traen y explican en la mesa. El local está en 2 plantas, aunque realmente en la planta de arriba (separada de la otra por unos pocos escalones) es donde están las mesas, abajo en planta calle la barra; es una media planta abierta desde la que se ve la entrada. No muy grande e interior. No tiene ventanas a la calle, son ventanas ciegas. El servicio bien. La mesa mona vestida, me gusta mucho el detalle de la baldosa hidraúlica para apoyar los cubiertos entre plato y plato y servilleta de tela. Empezamos con la comida; pedimos el menú de 6 pasos a mesa completa. Traen de aperitivo un caldito y una cucharita de ensaladilla que estaban ambos platos muy salados, en especial el caldo terriblemente salado ¿demasiado tiempo de cocción?; el 1er paso es una crema de zanahoria con migas y chistorra: en este plato la crema no vale nada, tiene un regusto extraño (no sé si será alguna especia...) y lo mejor del plato son los pedacitos de chistorra. El 2º paso es un tartar de atún  con alioli y trufa: este plato estaba rico pero no se aprecia la trufa en absoluto y sí las huevas; 3er paso consiste en un cous cous israelí (grano más gordo que el tradicional marroquí) con guiso de ternera al curry y mermelada de ciruela: me gustó el grano gordo y la carne guisada pero el curry era demasiado picante y le restaba sabor al resto del plato, la mermelada apenas se aprecia; 4º paso: corvina al horno con crema de apio-nabo y bilbaína de piquillo: este plato me gustó más porque además me encanta el puré de apionabo (lo he hecho alguna vez en casa) y la corvina estaba muy buena; 5º paso: Jarrete de ternera al vino tinto con crema de guisantes: este plato estaba también muy logrado; 6º paso: Leche con galletas, que en realidad es un helado de mascarpone y unas bolitas de dulce de leche con polvo de galleta que estaba muy bueno. A uno de los comensales (intolerante al queso) le trajeron una alternativa al postre  que se trataba de una tarta de manzana (aunque su aspecto tampoco es de tarta de manzana) que estaba regular.  Es una cocina con toques fusión en la que se mima la presentación de los platos y con un precio más que ajustado. Además puedes hacer tu reserva a través de El Tenedor y el menú de 6 pasos se queda en 25€. Quizá habría que darle una nueva oportunidad con sus platos estrella que no son precisamente los de este menú de 6 pasos; en mi opinión este menú tendría que estar mucho más logrado, máxime cuando lo tienen tan trabajado y probado. La carta de vinos no es muy extensa y no son baratos. No dispone de aparcacoches y el parking más cercano está en Gral. Perón, calle a la que -por cierto- no han cambiado aún el nombre, porque la del restaurante la han cambiado (era Gral. Moscardó. Edgar Neville, 39.

6.5/10 €/€€€€ https://www.lubora.com  -Imagen relacionada-

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12. ene., 2019

Había estado hace muuuucho tiempo aquí. Lo han reformado completamente y está muy bien puesto; muy lujoso. No ví la terraza donde cené la última vez porque estuvimos dentro en un comedor enteramente acristalado con buen cerramiento porque estaba agradable y eso que fuera pegaba bien el frío. Es muy cómodo porque cuenta con un parking grande delante. La mesa bien vestida, vajilla blanca vulgar y corriente y copas igual. El servicio muy bueno. Como sabréis es un restaurante asturiano y aquí llegamos por el afán del experto número 1 en fabadas; mi😇. Me extrañó bastante que la carta no incluyera el clásico cachopo que me hubiera gustado tomar. No traen nada de aperitivo y pedimos directamente la comida: una ensaladilla rusa que estaba sólo correcta, las hay infinitamente mejores; y unas croquetas de jamón que opino lo mismo: mediocres; esa beshamel que amarga un poco... como platos principales: un lenguado a la plancha que estaba bueno pero no era muy grande para el precio que tiene; la correspondiente fabada que traen en ollas individuales para cada persona que la pide; estaba muy buena y su compango también; y calamares en su tinta con arroz que estaban muy buenos pero la presentación es muy pobre porque vienen cortados en tiras muy finas. Y de postre una tarta de queso que no valía nada de nada y encima la traen con un caramelo por encima que la revienta y tuve que devolverla y pedirla sin florituras. En resumen, es un sitio al que no volvería porque además la relación calidad-precio es malísima. Me pareció excesivamente caro para lo que ofrecen. Avda. de Burgos, 214 (Vía de Servicio).

6.5/10 €€/€€€€ https://www.restauranteeloso.com/  -Imagen relacionada-

11. ene., 2019

No es una taberna al uso; yo diría que es una taberna con cierta originalidad en su cocina pero que también te ofrece los tradicionales callos que tengo que venir a probar. Carta no muy amplia pero en la que no falta de nada y que dispone de medias raciones para poder probar más cosas y compartir. Cuentan con una buena carta de vinos y muchos vinos por copas; en esta ocasión pedí un tinto del Bierzo que me gustó mucho. Se encuentran en un local no demasiado grande pero acogedor y muy mono decorado; con muchos detalles que deben ser obra de la mujer de David (Ana). David desarrolló parte de su carrera en “Taberna Laredo” (buen sitio también). Todo gira en torno al verde agua y un poco de azul agua también: los platos, los manteles, las sillas, algunas, porque cada silla en la mesa es diferente, a cual más bonita; todo tiene un sello especial. La barra y las mesas, todo ello de madera, son artesanas fabricadas a mano. A la entrada se encuentra la barra con 4 o 5 taburetes, poco más, y la pizarra donde cada día van cambiando la oferta de vinos por copas y los vermús y toda la oferta líquida de que disponen que es muy amplia. La mesa vestida con detalle; todo el menaje muy nuevo, plato del pan y servilleta de tela. El servicio también bueno con rápido y continuo cambio de platos. Abrieron en mayo 2017 y les costó Dios y ayuda porque se encontraron con todo tipo de contratiempos, pero aquí están finalmente y dándolo todo, porque me gustó mucho su cocina y elaboración de los platos.Te traen de aperitivo un choricito picante muy rico y también una crema de verduras con calabaza que estaba deliciosa. El pan de dos tipos ya cortado, también muy rico elaborado en un horno de Villalba. Pedimos para compartir patitas de calamar fritas que vienen con una mayonesa de pimentón y wasabi que estaba todo ello espectacular, la fritura perfecta; también boquerones a la lima que estaban estratosféricos, super fresco el boquerón que es crudo pero crujiente por el polvito de panco (muy usado en sus recetas) que lleva por encima y muy bueno ese sabor cítrico de la lima; croquetas de pollo rostido que estaban espectaculares porque ese pollo tiene un sabor extraordinario y también están rebozadas en panco; steak tartar de vaca rubia gallega con huevito de codorniz muy bien elaborado (sin salsas que lo estropean como en otros sitios) aunque el único ”pero” es que no te traen la prueba del picante en cucharita (deberían) y, a pesar de estar fresquisima la carne y muy rico, le faltó picante; y para terminar un arroz con pato, en el que el pato estaba alucinante y el arroz también pero quizá no tanto como el pato. De postre nos invitaron a una crema de limón con arenita de galleta que estaba correcta. Cuenta con unas mesitas en la acera que serán una buena terraza en verano, y no tiene aparcacoches pero hay un parking enfrente. Narváez, 67. 

 8/10  €/€€€€  https://zalamerotaberna.com/   -Imagen relacionada-

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