23. ene., 2019

SALINO

Última apertura, de nuevo en zona Retiro, de los hermanos Aparicio, propietarios también de "La raquetista" y "Cachivache Taberna". Ahora ya conozco los 3 y el que más me ha gustado es este. El local es un semisótano pero tiene ventanas a la calle; tiene 5 escalones a la entrada y accedes a la zona de barra muy grande y muy potenciada con taburetes altos. En barra cuentan con una pizarra de vinos por copas y está muy agradable para un aperitivo. Para llegar al restaurante pasas por un pasillo donde se encuentra la bodega y las carnes envejeciendo en sus cámaras. Cuenta con 2 especies de reservados (aunque no están cerrados, sí están apartados) para una ocasión más privada. El comedor en tonos cálidos y maderas está muy agradable y no es nada ruidoso. Mantel y servilleta bien planchado e impecable. Cubertería y cristalería a estrenar!. El maitre es un mexicano muy entendido que conoce su carta al dedillo y recomienda lo mejor que, para él, es toda la cartaSonrisa grandeprácticamente sin excepción. La carta está basada en cocina mediterránea, dando algún paseo por levante, andalucía e incluso por Turquía sin olvidar algunos clásicos platos madrileños; no en vano cuenta con los torreznos de La Raquetista, las bravas de Cachivache, la típica ensaladilla rusa, o unas gallinejas en tacos.  Carta escueta pero diferente a las tradicionales de otros sitios. Tras la explicación de la carta, te traen el pan (buenísimo y variado) y un caldito cantonés con dátil rojo que estaba extraordinario; como platos para compartir pedimos: los torreznos que no pueden faltar nunca en mis comidas y que pasan al ranking directos; croquetas de centolla que están riquísimas y verdaderamente sabrosas; no como esas croquetas que no sabes ni de qué son porque no saben a nada...; también elegimos unos dumplings de mogote -parte de arriba del cogote del cerdo ibérico- y manteca colorá que estaban deliciosos con una salsa logradísima; alcachofas con pesto genovés y anchoa, originalísima forma de elaborarlas y riquísimas; arroz de conejo de campo y alcachofas que es un poco meloso y está muy bueno; y arroz de pato, chirivías y anisado que, con esos toques de la cebolleta del pato pekinés y el anís, lo hacen totalmente diferente a cualquier otro arroz que puedas tomar pero, a la vez, el fondo socarrat, te transporta a la costa valenciana. En cuanto a los postres son muy elaborados y diferentes también. Pedimos la torrija de berenjena ¿De berenjena? sí de berenjena, en vez del pan es berenjena, pero todo lo que la acompaña (canela, helado, caramelilzado) es lo tradicional de la torrija, lo que hace que no te parezca extraño esa berenjena en un postre dulce y que esté buena. También sablé bretone, naranja y pandan, postre que yo no incluiría en carta porque no está a la altura; pasiego en cáceres es una tarta de queso del Casar con base de sobao que está exquisita (te tiene que gustar el queso fuerte claro!); chocolate sexy, postre con diferentes texturas de chocolate también muy logrado. Cuenta con una carta de vinos bastante extensa con referencias que empiezan en los 18€. Me pareció que pagamos un precio muy ajustado; también es verdad que no comimos carnes ni pescados pero, con todo lo que habéis visto (ftra sin el vino que nunca lo incluyo), fueron 28€ p/px. Las carnes van desde los 14€ de las albóndigas a 24€ y los pescados de 18 a 20€, me parecen muy buenos precios. No dispone de aparcacoches pero hay un parking en la calle paralela Dr. Castelo. Menorca, 4.

8/10 €/€€€€ http://www.salino.es/    -Imagen relacionada-

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