12. ene., 2019

EL OSO

Había estado hace muuuucho tiempo aquí. Lo han reformado completamente y está muy bien puesto; muy lujoso. No ví la terraza donde cené la última vez porque estuvimos dentro en un comedor enteramente acristalado con buen cerramiento porque estaba agradable y eso que fuera pegaba bien el frío. Es muy cómodo porque cuenta con un parking grande delante. La mesa bien vestida, vajilla blanca vulgar y corriente y copas igual. El servicio muy bueno. Como sabréis es un restaurante asturiano y aquí llegamos por el afán del experto número 1 en fabadas; mi😇. Me extrañó bastante que la carta no incluyera el clásico cachopo que me hubiera gustado tomar. No traen nada de aperitivo y pedimos directamente la comida: una ensaladilla rusa que estaba sólo correcta, las hay infinitamente mejores; y unas croquetas de jamón que opino lo mismo: mediocres; esa beshamel que amarga un poco... como platos principales: un lenguado a la plancha que estaba bueno pero no era muy grande para el precio que tiene; la correspondiente fabada que traen en ollas individuales para cada persona que la pide; estaba muy buena y su compango también; y calamares en su tinta con arroz que estaban muy buenos pero la presentación es muy pobre porque vienen cortados en tiras muy finas. Y de postre una tarta de queso que no valía nada de nada y encima la traen con un caramelo por encima que la revienta y tuve que devolverla y pedirla sin florituras. En resumen, es un sitio al que no volvería porque además la relación calidad-precio es malísima. Me pareció excesivamente caro para lo que ofrecen. Avda. de Burgos, 214 (Vía de Servicio).

6.5/10 €€/€€€€ https://www.restauranteeloso.com/  -Imagen relacionada-