12. ene., 2019

LÚBORA

Venimos a este restaurante de inauguración en 2018 porque cuenta con un sistema de menús original. Sólo tiene 3 menús degustación que, además, son sorpresa. Eso sí... te preguntan si tienes alguna intolerancia o alergia. Los menús: Uno de 6 pasos por 35€ que es suficiente para cena; otro de 8 pasos por 45€ y el de 10 pasos por 55€; también hay un menú especial llamado "ORIGEN" que se compone de una selección de sus platos por 45€. Como complemento a cualquiera de los menús, cuentan con unos platos sueltos a 7€ que puedes pedir si te quedas con hambre. No sabes lo que vas a comer hasta que te lo traen y explican en la mesa. El local está en 2 plantas, aunque realmente en la planta de arriba (separada de la otra por unos pocos escalones) es donde están las mesas, abajo en planta calle la barra; es una media planta abierta desde la que se ve la entrada. No muy grande e interior. No tiene ventanas a la calle, son ventanas ciegas. El servicio bien. La mesa mona vestida, me gusta mucho el detalle de la baldosa hidraúlica para apoyar los cubiertos entre plato y plato y servilleta de tela. Empezamos con la comida; pedimos el menú de 6 pasos a mesa completa. Traen de aperitivo un caldito y una cucharita de ensaladilla que estaban ambos platos muy salados, en especial el caldo terriblemente salado ¿demasiado tiempo de cocción?; el 1er paso es una crema de zanahoria con migas y chistorra: en este plato la crema no vale nada, tiene un regusto extraño (no sé si será alguna especia...) y lo mejor del plato son los pedacitos de chistorra. El 2º paso es un tartar de atún  con alioli y trufa: este plato estaba rico pero no se aprecia la trufa en absoluto y sí las huevas; 3er paso consiste en un cous cous israelí (grano más gordo que el tradicional marroquí) con guiso de ternera al curry y mermelada de ciruela: me gustó el grano gordo y la carne guisada pero el curry era demasiado picante y le restaba sabor al resto del plato, la mermelada apenas se aprecia; 4º paso: corvina al horno con crema de apio-nabo y bilbaína de piquillo: este plato me gustó más porque además me encanta el puré de apionabo (lo he hecho alguna vez en casa) y la corvina estaba muy buena; 5º paso: Jarrete de ternera al vino tinto con crema de guisantes: este plato estaba también muy logrado; 6º paso: Leche con galletas, que en realidad es un helado de mascarpone y unas bolitas de dulce de leche con polvo de galleta que estaba muy bueno. A uno de los comensales (intolerante al queso) le trajeron una alternativa al postre  que se trataba de una tarta de manzana (aunque su aspecto tampoco es de tarta de manzana) que estaba regular.  Es una cocina con toques fusión en la que se mima la presentación de los platos y con un precio más que ajustado. Además puedes hacer tu reserva a través de El Tenedor y el menú de 6 pasos se queda en 25€. Quizá habría que darle una nueva oportunidad con sus platos estrella que no son precisamente los de este menú de 6 pasos; en mi opinión este menú tendría que estar mucho más logrado, máxime cuando lo tienen tan trabajado y probado. La carta de vinos no es muy extensa y no son baratos. No dispone de aparcacoches y el parking más cercano está en Gral. Perón, calle a la que -por cierto- no han cambiado aún el nombre, porque la del restaurante la han cambiado (era Gral. Moscardó. Edgar Neville, 39.

6.5/10 €/€€€€ https://www.lubora.com  -Imagen relacionada-

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