17. abr., 2018

POMERANIA

Último que me faltaba por conocer del “Grupo RanTanPlan”. Ocupa el lugar de lo que fue “Café Saigon”, local fabuloso en tamaño y luz ya que tiene cristaleras en fachada principal y posterior; de los mejores locales de Madrid, está distribuido en 2 plantas y muy bien insonorizado. De fondo suena una música nada molesta, es más, es buena música. En cuanto al interiorismo muy logrado, preciosas lámparas, original cuarto de baño con un lavabo que parece un abrevadero y cabinas separadas ya que es unisex; el mobiliario simple de líneas rectas y curvas. Cuenta con una zona de barra a la entrada y al fondo una terraza super agradable de las top de Madrid porque está en un patio grande de manzana silencioso y tranquilo. En la planta alta tiene unas salas de Reservados. También dispone de aparcacoches, importantísimo en esta zona tan complicada y sin parkings cercanos. Cocina de autor con ligeros guiños a Peru que viene de los viajes del chef a dicho país.  La mesa bien vestida sin mantel pero servilleta de tela y platos diferentes y originales, cada uno con una pintura. Dispone de unos menús cerrados también para eventos o grupos. Vamos a la comida: Al empezar traen unas patatas con pesto de aperitivo que entran de maravilla. Todos los platos vienen con hierbitas por encima (me recordó a "Fismuler"). Cena de amigas para 6 todo de picar/compartir sin ningún plato principal. Las elaboraciones de los platos son muy originales, en el sentido de que son recetas fuera de las clásicas. Pedimos: una tortilla estilo betanzos que, no siendo mi estilo favorito de tortilla de patata (ya la conocía), estaba buena aunque un poquito más de sal no estaba de más; también unos langostinos tigre muy muy ricos con un toquecito picante del estilo de los de “sushi99” y “sushita café “; unas alcachofas fritas un tanto raras u originales con un fondo de salmorejo y queso gratinado por encima que es lo que menos nos gustó; la ensaladilla rusa Pomerania rica pero las he comido mejores, aunque no tan originales; este es uno de los platos en los que se aprecian los guiños del país andino, elaborada con carpaccio de carabinero, esencia de gamba, whisky, curry rojo o ikura de salmón; los tacos de cochinillo balinés con manzana verde estaban fantásticos aunque el taco (la torta) no se puede doblar, es más tipo chip; burrata inyectada de pesto, para mí deberían inyectarle mas pesto porque tiene poco sabor, viene acompañada de una lechuga a la brasa muy rica; y el tiradito de dorada que también estaba muy logrado. De postre no queríamos nada pero nos insiste nuestro simpático camarero en que pidamos la tarta de queso y no le cuesta mucho convencerme (se ha convertido en mi tarta preferida) y verdaderamente merece la pena, no tiene nada que envidiar a mi favorita (la de Cañadio) es riquisima; el motivo de ponerla en el 2 de mi ranking es que yo le daría más sabor a queso y entonces alcanzaría el empate en la 1a posición, que no es fácil ehhhhGenial. En carta, además hay carnes, pastas y pescados y algunas referencias de vinos tintos, blancos y espumosos (poco de cada). El servicio muy atento y rápido y nuestro camarero pendiente de todo. Me ha gustado más la comida que chow chow!  Maria de Molina, 4.

7/10  €/€€€€  https://pomeraniamadrid.com    -Imagen relacionada-

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